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lunes, 16 de abril de 2012

Sueños que ayudan a cumplir sueños


Imaginad que soñáis. Es un sueño a vuestro alcance, al alcance de todos. Un sueño sencillo. Imaginad que ese sueño rige vuestra vida, que todo lo que hacéis gira en torno a él. Imaginad que abandonáis vuestra carrera por ese sueño, que cada paso que dais os dirige hacia él.
Imaginad entonces que un día os dicen: no va a ser tan fácil, no va a ser natural, no va a ser como querrías que fuera y te va a costar. Tiempo, esfuerzo, dinero.
¡Pero si tendría que ser fácil! Para muchos otros sí lo es…
Idiota por pensar que merecerlo es suficiente para ganártelo. La vida no es así y bien lo sabes, no siempre se recompensa el esfuerzo, no siempre gana el mejor, no siempre recibes lo que das.
Pero… ¿quién dijo miedo? Si el camino está bloqueado, toma el desvío. Así hay que vivir, ¿no? Sorteando las piedras que dificultan tu avance. Y, quién sabe, igual esa nueva ruta te lleva a un lugar mejor del que soñabas. O igual llegas al mismo punto de destino, pero con más kilometraje en el cuerpo, kilometraje en forma de experiencia.
Y como la cosa va de sueños, uno ayudará al otro. En breve saldrá a la venta mi novela Un Mar de Cristal. Pensad que comprándolo me ayudáis mucho más de lo que imagináis. ¡Gracias! Más noticias antes de lo que pensáis…


lunes, 12 de marzo de 2012

Mi proceso creativo-creador

Caos. Así lo definiría si solo tuviera solo una palabra. Siempre hay un principio, pero no tiene por qué ser el comienzo. Y casi nunca hay un final. La historia crece a su manera y el final aparece cuando quiere, muchas veces tras meses de desesperante búsqueda. Lo único que está definido desde la palabra uno es la personalidad del protagonista. Pero hasta eso cambia, evoluciona, como la vida misma.
Escribo si me apetece y lo que me apetece. Conmigo no funciona eso de primero el uno y luego el dos. A veces el uno se queda a medias porque el dos me está pidiendo atención y, antes de que me dé cuenta, aparece el tres desplazando al uno y al dos. Es más, el uno, mi uno,… A veces pienso que nunca verá la luz.
La biografía juega un papel importante en el proceso. Nada surge de la nada, así que tomo prestadas partes de mí y de otros, las transformo, las disfrazo, las coloreo,… hasta que solo queda la esencia y únicamente yo soy capaz de desentrañar la verdad.
Luego llega el proceso de aglutinamiento, de definición, de llenado de huecos y desarrollo de situaciones. Hasta ese momento la historia es solo mía y para mí. Yo la entiendo, pero hay que darle forma para que los demás también lo hagan.
En ese momento la escritura deja de ser algo personal. Se inicia el proceso de descifrado, necesario para que los demás tengan acceso a la historia, para que los demás entiendan lo que yo entiendo sin necesidad de palabras de más.
También hay que pulir otros aspectos. Yo soy de naturaleza escueta, y eso a veces juega en mi contra. Así que debo esforzarme por cuidar descripciones, situaciones, pensamientos,… Darle un contexto firme, una red de sustento, una profundidad.
Es además momento de homenajes, de guiños, de pequeños detalles hilados entre la trama y la urdimbre que solo el destinatario recogerá como regalo.
Por último, con la novela ya completa, falta la última vuelta, la que yo llamo “meter paja”, para alargar el trabajo de lectura, para que la historia no se escurra como agua entre las manos, para que el rato sea más rato y menos momento.
Escribir es algo íntimo y personal, pero que implica trabajar para los demás. Porque sin lectores el que escribe no lo haría.
Así que, sí, mucho de la escritura es para y por los demás. Porque, a la pregunta de ¿qué esperas tú de esta novela? La respuesta es clara: que me lean.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Ella



¿Qué tal vais superando las fiestas? Ya os contaré algún detalle de las mías. Hoy me lo salto, que la cosa va de microrrelato. Este es un regalo a una persona que llevaba un tiempo en mi vida, pero que hasta hace poco no se había ganado un hueco en mi corazón. Y quien se lo gana se queda. Un regalo de Navidad que, con su permiso, comparto con vosotros:

Te llevo prendido en los talones, presente en cada paso que doy. Y si me paro trepas por mis piernas hasta mi vientre, avivando ese fuego que una vez compartimos. Siento tus manos que una vez soñé ásperas, fuertes, firmes, y tus labios cincelados en un rostro duro de mirada torva.

¡Cuántas veces habré recorrido en el aire el contorno de esos ojos líquidos de deseo, cuántas veces la definición de tu cuerpo! ¡Cuántos suspiros cargados de amor escaparon de mi boca con la esperanza de que tú los recogieras!

Porque te amé. Te amé con cada fibra de mi ser, con cada pensamiento, con el aire que me rodea, con todos y cada uno de los átomos del alma que me robaste.

Tu inteligencia, tu pasión, tu gran corazón, tus ganas de comerte el mundo para crear otro mejor,… Amé hasta tus mentiras, tus mil caras, tus desplantes. Incluso amé todo lo que antepusiste a mí.

Te hubiera amado hasta el fin de mis días, te hubiera esperado eternamente, te hubiera aceptado tal cual, hubiera luchado hasta la extenuación.

Pero tus fantasmas se interpusieron, tu desdén hacia aquello que consideras inferior, tu desprecio hacia ti, tus inseguridades, y yo tuve que salir expulsada por la puerta de atrás.

Te sigo amando. Y, lo cojonudo de todo esto es que ni siquiera existes.



miércoles, 8 de junio de 2011

Parón

Como ya he comentado en Diga 33, las circunstancias de la vida me impiden actualizar mis blogs como quisiera. No puedo decir cuánto durará esta circunstancia, pero no será para siempre. Gracias por vuestra comprensión. Nos vemos pronto.