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lunes, 16 de enero de 2012

Antecedentes IV y final – Págame con un par de horas de tu vida

Esta iniciativa publicitaria se me ocurrió tras leer la frase: “págame con un tweet”. Quiero darle la máxima difusión a Lejos del Miedo. Todo el que lo desee recibirá una copia en pdf del libro. El único pago que os pido, además del tiempo de lectura, es que habléis de mí. Podéis ser todo lo sinceros que queráis, es una lectura rápida (la principal crítica que he recibido) y no está bien pulida. Pero, cuando lo hagáis, remitid a vuestros lectores a mi página, para que soliciten su copia si así lo desean. O enviádsela vosotros pero pidiéndoles que por lo menos se pasen a dejar su comentario en mi blog, en mi correo,.. ¡donde sea!

Para los que seáis más de papel, todavía tengo ejemplares en mi poder. Por 5€ más gastos de envío (cero en caso de la Comunidad de Madrid), podréis manosearlo cuanto queráis.

¿Maneras? Correíto a unmardecristal(arroba)gmail.com indicando en el asunto: te pago con una entrada. Fácil, ¿no? ¿Quién se apunta?

Nota: para los que lo hayáis leído ya, ¿gracias de antemano? ;)

jueves, 12 de enero de 2012

Antecedentes III

Las condiciones que me ofreció la editorial fueron las siguientes: una primera edición de 300 ejemplares. De la venta de los primeros 100 yo no vería un duro, servirían para costear los gastos de edición. Me organizarían dos presentaciones y se encargarían de la venta directa. También participaría con ellos en la Feria del Libro de Madrid. Después saldría al mercado y lo movería la distribuidora.

Como, por suerte o por desgracia, no soy especialmente ambiciosa, me parecieron bastante correctas. Yo no aspiraba a hacerme millonaria vendiendo libros, solo a que me leyeran, a darme la oportunidad de mostrarme en esa faceta que pocos conocían.

Y lo logré. La magia de coger entre mis manos por primera vez mi libro impreso, preparado para darse a conocer. El primer desconocido que, en la Feria, compra tu libro, enfrentarte a una sala enorme llena de gente que ha venido a arroparte en tu gran día,… Las ventas superaron con creces mis expectativas y antes de llegar a distribuidora tuvimos que encargar una segunda edición.

Ahí yo ya le había visto las orejas al lobo. No todo era tan maravilloso como me lo habían pintado. Ahora no es momento de rescatar todo aquello, lo resumiré en unas poquitas palabras: todo lo que salió bien salió bien gracias a mi trabajo. Y la cosa no ha ido mejor desde entonces.

Un Mar de Cristal es la segunda parte de Lejos del Miedo, el entrelazado de las historias de Gabriela y Carlo. Cuando empecé a escribirla ya era consciente de que no querría volver a trabajar con esa pseudo-editorial, así que traté de escribirla de manera que no fuera necesaria la lectura de Lejos del Miedo para entenderla.

Mi idea primigenia (y, no nos engañemos, mi mayor ilusión) era poder publicar Un Mar de Cristal con una editorial seria. Más allá de los derechos de autor, lo que busco es una promoción y distribución decente.

Pero, a la espera de las últimas respuestas, no he encontrado nada que se ajuste a lo que yo quiero. Desde dudosas peticiones de pasta por adelantado hasta distribución inexistente, pasando por contratos abusivos en cuanto a derechos y tiempo de vinculación, me han ofrecido de todo menos el “nosotros nos ocupamos”.

Ahora sí: me doy de plazo dos meses para recibir esas últimas respuestas. Si no hay nada nuevo bajo el sol, la novela verá la luz bajo el modelo de autopublicación. Es una deuda pendiente que debo saldar.

La tentación de publicar con alguien serio es grande, y si me la ofrecen no la voy a desperdiciar. Pero, como en definitiva, lo que yo siempre he querido es QUE ME LEAN, si me encargo yo de gestionarlo, lo haré de forma que el producto final sea económico, o incluso gratuito si el formato es electrónico.

Y es aquí donde entráis vosotros...

miércoles, 4 de enero de 2012

Antecedentes

Así comienza Lejos del Miedo, mi ópera prima, precuela de Un Mar de Cristal. Me va a costar unas cuantas entradas contaros de qué va todo esto, sed pacientes.
Amor mío:
Porque te quiero no puedo ocultarte por más tiempo la verdad. Mi verdad.
Nací en Moldavia en el año 1463, el hijo bastardo del Voivoda Stefan cel Mare si Sfânt. Mi padre, un hombre justo y bueno, se ocupó de que nada nos faltara ni a mí ni a mi madre. Pero yo siempre acusé la ausencia de una figura masculina. Mi madre, bella y frágil, nunca fue capaz de dominar mi carácter. Ella murió cuando yo tan solo contaba con once años y fui llevado a vivir con los soldados del castillo. Mi espíritu beligerante y la total ausencia de miedo me convirtieron rápidamente en el mejor pupilo, noticia que llegó a oídos del príncipe. Con apenas dieciséis años partí a la guerra contra los Otomanos al mando de un pequeño ejército.
Yo combatía con arrojo, llevado por la locura de la sangre. Era una gran líder que infundía valor a mis soldados y terror a mis rivales. Nuestro ejército recuperó numerosas ciudades y masacró las líneas enemigas. En solo unos meses nuestra fama corrió como la pólvora.
Nuestro lema era “no prisioneros”. A veces manteníamos con vida a algunas mujeres para divertirnos un rato, pero luego también eran sacrificadas en el nombre de Dios y de mi padre.
Estos actos de inenarrable maldad, con los que yo buscaba el afecto y el reconocimiento de mi progenitor, solo consiguieron que este se llenara de horror y me repudiara. Llevado por la locura mi sed de sangre creció y mi salvaje crueldad alcanzó cotas repugnantes. MI ejército fiel me seguía sin dudar y, aunque cada vez más mermado, nada podía parar nuestro avance.
Hasta que una maldición nos transformó en lo que somos ahora. Vampiros, seres despreciables que vagan por las sombras, sin vida ni muerte, sin alma que redimir.
Dese entonces he viajado de ciudad en ciudad, condenado a no regresar a mi patria, aterrorizando con mi presencia a los que una vez fueron mis iguales. Su sangre ya no mancha mis labios, pero sí mis manos y mi corazón envenenado por la culpa y el arrepentimiento.
Solo tú puedes salvarme. Tú me has devuelto la esperanza del perdón. Solo tú puedes enviarme a la muerte para que por fin descanse en paz.
Sé que lo que te pido es mucho, que en tu corazón no cabe la idea de matar, pero si no lo haces me condenarás a seguir vagando por esa tierra de penumbras toda la eternidad, escondiéndome de las noches sin luna, la burda existencia que he llevado durante siglos.
Espero impaciente nuestro próximo encuentro, todas mis esperanzas puestas en ti.
Tu siempre enamorado,
K

martes, 12 de abril de 2011

Pedacitos de Muerte - Eduardo Fanegas de la Fuente


¿Qué mejor manera de inaugurar un blog de literatura que presentándoos un libro? Y no un libro cualquiera. La ópera prima de un gran escritor y mejor amigo: Eduardo Fanegas de la Fuente.
Muchos lo conocéis a través de su alter ego: C.C. Si os habéis paseado alguna vez por su blog y habéis tenido la suerte de leer alguno de sus relatos habréis podido apreciar, sin duda, su saber hacer. Eduardo tiene el don de trasladarnos, con sus palabras, al centro de su historia.
Nos conocimos a través del blog. Recuerdo que, la primera vez que quedamos, superado el miedo que siempre da una cita con un desconocido, no paramos de hablar en toda la tarde. Teníamos muchas  cosas en común, y una muy en especial: los dos aspirábamos a ver nuestras historias publicadas.
Así llegó Pedacitos de Muerte a mis manos, en un archivo pdf que imprimí para poder leer tranquilamente durante mis vacaciones veraniegas.
Cuando terminé de leerla lo primero que pensé fue que era una pena que algo tan fantástico no estuviera al alcance de todo el mundo. Cometí el error de no verbalizar este pensamiento, no quise presionarlo -yo sé bien lo que es la presión-, algo que luego me reprochó. Espero que me haya perdonado.
La historia me enganchó desde el primer capítulo. Al principio pensé que se trataba de una recopilación de relatos que giraban en torno a un personaje central: la Muerte. Pero, poco después, se desveló la trama.
Aquí tenéis la sinopsis.
Pedacitos de Muerte es el singular viaje de tres atípicos personajes que se mueven la imaginaria península de Heddin. La Muerte, lejos de su imagen habitual, se pasea por ciudades y calles cumpliendo con su deber, del cual empieza a dudar, y con un hueco dentro de sí que no sabe cómo llenar. En su camino se cruzarán un joven entre la vida y la muerte y un viejo loco capaz de ver cosas que los demás no ven. Juntos emprenderán un camino lleno de enigmas que les conducirá a Zambey, una población devastada, una ciudad donde encontrarán cada uno de ellos una respuesta y un inesperado desenlace.
Yo añado algo más. Los personajes están muy bien construidos, todos ellos con un cierto aire de melancolía que hace que los sientas cercanos. Las localizaciones le dan el color a la historia, perfectamente definidas y muy coherentes. Y el final… Tendréis que leerlo para vivirlo. Solo os digo que merece mucho la pena.
En definitiva, un gran libro, una novela que estoy deseando tener entre mis manos. Por ahora tengo dos copias: aquella que me imprimí, manoseada, ajada –como me gustan a mí los libros, que se note que han pasado por mis manos-, que está de manera perpetua sobre mi mesilla de noche, y otra que encuaderné con un fastener para colocarla en mi estantería. Ahora quiero la copia editada y firmada por el autor, ¡no veo el momento!
Si vosotros también queréis la vuestra, no dejéis de visitar su página, allí os enteraréis de cómo conseguirla.
 Seguiremos hablando, tanto del libro como del autor, estoy segura de que ambos llegarán lejos.