Mostrando entradas con la etiqueta Eduardo Fanegas de la Fuente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eduardo Fanegas de la Fuente. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de abril de 2012

En la Red

Hace unas semanas, previendo la inminente salida a la venta de Un Mar de Cristal, emprendí una iniciativa publicitaria que tuvo bastante éxito. He recibido un montón de correos de desconocidos contándome qué les pareció mi primera novela, Lejos del Miedo, y muchos blogueros le han dedicado una entrada (por orden de aparición):
Sonix, en su blog Sonia Unleashed
Alcorze, en su blog El errante
Ahora, con Un Mar de Cristal ya a la venta, mis amigos blogueros Eduardo y Sonix no han tardado en demostrarme su aprecio (y espero que el gusto por la lectura de mis novelas). Eduardo fue el primero en publicar una entrada sobre Un Mar de Cristal. Claro, el juega con ventaja, ya leyó el primer borrador definitivo. Y Sonix, que ya lo ha comprado vía Internet, se ofreció a hacerme una entrevista que publicaría en su blog. Dicho y hecho. Una pedazo de entrevista recién sacada del horno, ¡qué emoción!
Muchas gracias a todos, chicos, muy en especial a Eduardo y a Sonix. ¡Que no decaiga!

lunes, 9 de enero de 2012

Antecedentes II


Yo siempre he escrito. De pequeña le hacía cuentos a mi madre. Hasta participé en algún concurso escolar con cierto éxito. Ya crecidita seguí haciéndolo. Mucho de lo que escribía lo guardaba para mí pero, si alguna historia me gustaba especialmente, la imprimía y la regalaba.

Siempre soñé con escribir para alguien más que mi familia, compartir con aquellos que quisieran escucharme todas esas historias que nacían, crecían, mutaban y maduraban en mi cabeza.

Luego llegó el blog. Al principio no lo compartía. Simplemente estaba ahí. Pero sirvió de alimento para ese monstruo escribidor que llevo dentro. Poco a poco fueron llegando los lectores, y yo llegando hasta ellos a través de sus correspondientes blogs. Sin darme cuenta fui creando en mi interior una especie de comunidad que seguía alimentándome, alimentándose de mí, absorbiéndome,…

La historia de Gabriela… no recuerdo cómo surgió. Llevaba mucho tiempo conmigo, deseando recorrer el torrente de pensamiento, navegar por mi sistema nervioso, renacer en palabras,…

En la presentación del libro de Eduardo Fanegas de la Fuente, Pedacitos de Muerte, este dijo algo muy cierto, algo que a mí también me pasa, algo de lo que no era planamente consciente hasta ese momento: las historias viven mucho tiempo en la mente antes de pasar al papel.

Gabriela existía, como existe Alejandra, como existe Clara. Existía en esa dimensión que solo compartíamos ella y yo. Algún retazo de su historia había traspasado esa dimensión, pero no terminaba de volcarse completamente.

Hasta que pasó. Hasta que casi se me va la vida intentando respirar. Literalmente. Hasta el “podrías haber muerto”. Más información sobre aquel incidente aquí*.
 

Volvamos a donde lo dejamos. La historia de Gabriela brotó de repente de mis dedos. Por fin estaba ante mis ojos, tal como yo la había pensado. Y me dije que había llegado el momento de intentarlo: la envíe a unas cuantas editoriales.

Al poco tiempo recibí una alentadora respuesta de una de ellas. Les gustaba. Era corta, pero les gustaba. Concertamos una cita. Mientras llegaba ese momento empezó a crecer otra historia complementaria en mis sinapsis, la de Carlo. La escribí en apenas dos semanas, ya tenía el texto suficiente para publicar.


Nota: hace escasos meses recibí una desagradable sorpresa, mi blog A partir de los 30 había desaparecido. No solo me pasó a mí, también a Mimi, Vloj, Rubén,… y a todos los demás que escribíamos en ese proveedor de blogs. Por suerte yo tenía el archivo casi completo –faltan 5 ó 6 entradas- y pude importarlo a wordpress. Por si os extraña el formato, digo.

martes, 3 de mayo de 2011

Pedacitos de Muerte - Ya a la venta

¡Buenas noticias! Ya podéis comprar vuestro ejemplar de Pedacitos de Muerte. ¡No os lo perdáis! Aquí encontraréis los enlaces de las librerías donde podéis adquirirlo.

martes, 12 de abril de 2011

Pedacitos de Muerte - Eduardo Fanegas de la Fuente


¿Qué mejor manera de inaugurar un blog de literatura que presentándoos un libro? Y no un libro cualquiera. La ópera prima de un gran escritor y mejor amigo: Eduardo Fanegas de la Fuente.
Muchos lo conocéis a través de su alter ego: C.C. Si os habéis paseado alguna vez por su blog y habéis tenido la suerte de leer alguno de sus relatos habréis podido apreciar, sin duda, su saber hacer. Eduardo tiene el don de trasladarnos, con sus palabras, al centro de su historia.
Nos conocimos a través del blog. Recuerdo que, la primera vez que quedamos, superado el miedo que siempre da una cita con un desconocido, no paramos de hablar en toda la tarde. Teníamos muchas  cosas en común, y una muy en especial: los dos aspirábamos a ver nuestras historias publicadas.
Así llegó Pedacitos de Muerte a mis manos, en un archivo pdf que imprimí para poder leer tranquilamente durante mis vacaciones veraniegas.
Cuando terminé de leerla lo primero que pensé fue que era una pena que algo tan fantástico no estuviera al alcance de todo el mundo. Cometí el error de no verbalizar este pensamiento, no quise presionarlo -yo sé bien lo que es la presión-, algo que luego me reprochó. Espero que me haya perdonado.
La historia me enganchó desde el primer capítulo. Al principio pensé que se trataba de una recopilación de relatos que giraban en torno a un personaje central: la Muerte. Pero, poco después, se desveló la trama.
Aquí tenéis la sinopsis.
Pedacitos de Muerte es el singular viaje de tres atípicos personajes que se mueven la imaginaria península de Heddin. La Muerte, lejos de su imagen habitual, se pasea por ciudades y calles cumpliendo con su deber, del cual empieza a dudar, y con un hueco dentro de sí que no sabe cómo llenar. En su camino se cruzarán un joven entre la vida y la muerte y un viejo loco capaz de ver cosas que los demás no ven. Juntos emprenderán un camino lleno de enigmas que les conducirá a Zambey, una población devastada, una ciudad donde encontrarán cada uno de ellos una respuesta y un inesperado desenlace.
Yo añado algo más. Los personajes están muy bien construidos, todos ellos con un cierto aire de melancolía que hace que los sientas cercanos. Las localizaciones le dan el color a la historia, perfectamente definidas y muy coherentes. Y el final… Tendréis que leerlo para vivirlo. Solo os digo que merece mucho la pena.
En definitiva, un gran libro, una novela que estoy deseando tener entre mis manos. Por ahora tengo dos copias: aquella que me imprimí, manoseada, ajada –como me gustan a mí los libros, que se note que han pasado por mis manos-, que está de manera perpetua sobre mi mesilla de noche, y otra que encuaderné con un fastener para colocarla en mi estantería. Ahora quiero la copia editada y firmada por el autor, ¡no veo el momento!
Si vosotros también queréis la vuestra, no dejéis de visitar su página, allí os enteraréis de cómo conseguirla.
 Seguiremos hablando, tanto del libro como del autor, estoy segura de que ambos llegarán lejos.